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ANTONIO LAMELA MARTÍNEZ ….. un viajero impenitente….

 

ANTONIO LAMELA MARTINEZ ….. un viajero impenitente….

Texto del Director de AEPPAS20 Ramón de la Mata Gorostizaga escrito con motivo del fallecimiento del maestro Antonio Lamela.


 

Todos sabemos que existen muchos viajes y sobre todo muchas maneras de viajar. Antonio Lamela, ha sido ese gran viajero que de sus viajes nos trajo aires y sugerencias de otros lugares lejanos. Con 28 años, finaliza sus estudios en la Escuela de Arquitectura de Madrid, años difíciles para todos aquellos arquitectos que estos años comenzaban su viaje por la arquitectura. Difíciles años, porque todo estaba por hacer y las muletas para caminar, estaban desgastadas por el tiempo. Las referencias a sus maestros, grandes y conocidos, pertenecían más al siglo anterior, que al nuevo siglo. En una España, cerrada, aislada por la dictadura al mundo exterior, y con una economía de subsistencia, resultaba extraño, que un arquitecto mantuviera una ilusión por hacer cosas diferentes.

Su situación social y económica, no le impidió, tal vez, más por intuición que por experiencia, enfrentarse con éxito al futuro. El papel social del arquitecto y de la arquitectura, el cumplimiento estricto del programa de necesidades en el proyecto, y el profundo conocimiento de la construcción y de la técnica, constituyeron los fundamentos y parámetros básicos de toda su arquitectura. Estos parámetros, los encontramos en los proyectos más pequeños, como el de las oficinas para la compañía Swsair en 1956, en la Plaza de España, como en la terminal T-4 del aeropuerto Adolfo Suarez en Madrid. No deja de ser paradójico que, en los proyectos iniciales como uno en sus últimas obras, se encuentren relacionados con la metáfora del viaje.

Se pueden ver muchas cosas cuando se viaja, pero de nada sirve, sino no se contemplan con la mirada del entendimiento. Antonio Lamela, supo ver , tal vez de reojo, la arquitectura de EEUU que nos llegaba por el cine donde aparecían escenas rodadas en viviendas de R. Neutra. Esta arquitectura, representaba para él un paradigma de arquitectura limpia, saludable y bella, que contrastaba con aquella otra que salvo excepciones, se ejecutaba en ese momento en nuestra geografía.Las innovaciones tecnológicas de esa arquitectura, como climatización central, ventilaciones eficaces y ocultas, como el shunt en baños, o el traslado directo al sótano del inmueble de las basuras mediante un conducto , son elementos que incorpora con rapidez en sus primeros edificios en O´Donell 33.

El motel El Hidalgo (1959) otra de sus primeras obras, constituye una parada obligada en el viaje a tierras andaluzas, donde el coche y el viajero, recuperan fuerzas, en un espacio, sencillo, anónimo, limpio, con una arquitectura humilde, austera en su construcción y muy ajustada al programa. Esta arquitectura, nos traslada una vez más al american life de las películas. Hace escasamente un mes, de regreso a Madrid, volví a visitar el edificio y pude comprobar que, a excepción de las recientes e inadecuadas decoraciones, la arquitectura permanecía fresca y joven. Que gran satisfacción sentiría al saber, que esta obra había trascendido más allá de su persona y su tiempo.

Años más tarde, realizará muchas y variadas obras.Todas ellas, al menos de mayor tamaño y presupuesto, las Torres de Colón, el Hotel Meliá en Princesa, o la ampliación del estadio Santiago Bernabéu, por nombrar algunas y todas ellas en Madrid,son los años de mayor reconocimiento social que le proporciona éxito y fama.La paralización de las obras en las Torres de Colón, por razones administrativas, le sitúan en la primera página de la prensa que ignora la innovación estructural, obligando sorprendentemente a empezar la casa por el tejado-

Estos éxitos en su carrera profesional no le impidieron afrontar otra innovadora reflexión,poco corriente en esos años.Su preocupación sobre la manera y nuevas formas de vivir en el planeta, le lleva a publicar su libro COSMOISMO Y GEOISMO, donde las nuevas formas de habitar, de ocupar un territorio,como ya nos había contado Heidegger en Construir, Habitar, Pensar, adquieren actualidad en un país todavía muy alejado de estos pensamientos, pero que años más tarde, conectarán con las ideas y comportamientos de los movimientos ecologistas

Gracias a él, ahora entendemos mejor, que el viajar es una decisión previa, una actitud frente al mundo, otra manera de actuar y que nos permite descubrir nuevos lugares y conocimientos recuperando así, la figura del paseante, observador y crítico de la sociedad que le ha tocado compartir.

Gracias Antonio, por enseñarnos a mirar de otra manera

Madrid, 6 de abril 2017

Ramón de la Mata Gorostizaga

 

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